El Jabón y la Religión
Un fabricante de jabón conversaba un día con un predicador y le decía: - Yo no creo en Dios porque tenemos la religión desde hace miles de años y mire cuántos problemas tenemos todavía en la tierra. Todavía los hombres siguen matando, mintiendo, robando y cometiendo toda clase de injusticias. La religión ha demostrado que es ineficaz, no sirve para corregir los males humanos. Apenas terminaba de hablar cuando se encontraron con un niño todo lleno de suciedad. El predicador aprovechó para decirle al fabricante de jabón: - Mire este niño tan sucio. Usted tiene que dejar de fabricar jabón. Está demostrando que no es completamente eficaz, porque todavía sigue habiendo muchas personas sucias de pies a cabeza.